Mediada esta madrugada de enero, desde la habitación más ruidosa de esta casa en medio de Madrid oigo pasar un coche y luego otro. Y entre medias el trino desacompasado y solitario de un mirlo.
Hola Berna, soy fan tuya desde que descubrí La Mirada Oblicua en mi programa favorito de Radio 3, hace ya algún tiempo... Me alegra reencontrarte. Gracias, ¡has sido y eres una gran inspiración! En mi blog, estás siempre presente. Saludos, Eva
Y yo estoy ahora mismo oyendo la brisa, y un pájaro que busca compañera y a mi hija aburrida, que viene cada 5 minutos ahora me está preguntando: "¿Qué haces, papá?" Y yo le respondo con solemnidad: "Silencio y concentración, que estoy escribiendo un comentario en el blog de Berna."
Yo llego en marzo, y esta mañana veía a gorriones en mi terraza, al sur de Madrid, y los mirlos en los árboles de la calle. Tengo suerte, apenas llegan ruido de coches a mi palomar.
Està todo quieto, esperando ser tocado por tus palabras (a veces me parece que son de agua, que son de luz, que las cosas se alimentan de tus palabras), de este lado del ocèano.
qué bonito :)
ResponderEliminar¡Un beso!
Hola Berna, soy fan tuya desde que descubrí La Mirada Oblicua en mi programa favorito de Radio 3, hace ya algún tiempo... Me alegra reencontrarte. Gracias, ¡has sido y eres una gran inspiración! En mi blog, estás siempre presente. Saludos, Eva
ResponderEliminarHola Berna,
ResponderEliminarmenos mal que hay algún mirlo en Madrid y alguien que lo sabe ver.
Besos. María Bonney
Y yo estoy ahora mismo oyendo la brisa, y un pájaro que busca compañera y a mi hija aburrida, que viene cada 5 minutos ahora me está preguntando: "¿Qué haces, papá?" Y yo le respondo con solemnidad: "Silencio y concentración, que estoy escribiendo un comentario en el blog de Berna."
ResponderEliminarPues han debido pasar ya tropecientos, que estamos a finales de febrero...
ResponderEliminarAy, ¡como suena la trompeta esta noche cerrada de invierno!
Ya te digo :-)
ResponderEliminarYo llego en marzo, y esta mañana veía a gorriones en mi terraza, al sur de Madrid, y los mirlos en los árboles de la calle. Tengo suerte, apenas llegan ruido de coches a mi palomar.
ResponderEliminarhola Berna. Dónde andas??? Se te hecha de menos!
ResponderEliminarBerna xD que lindo tu blog! :)
ResponderEliminarEstà todo quieto, esperando ser tocado por tus palabras (a veces me parece que son de agua, que son de luz, que las cosas se alimentan de tus palabras), de este lado del ocèano.
ResponderEliminar"lineas rectas en una habitaciòn sin tiempo."
ResponderEliminaren eso pense mientras leia